¿Cómo Es Sathya Sai Baba?
Su cuerpo es de estatura media; la piel es tezada, como es de todos los indios; tiene un vestido anaranjado de monje. Un rasgo particular de Su apariencia es un “gorro” grandioso de cabello espeso, oscuro y rizado.
Pero éste es simplemente Su cuerpo, sólo una parte pequeñísima de Sathya Sai Baba…
En realidad, Él es completamente diferente. Él es la Conciencia Universal Oceánica, apenas conectada con el cuerpo material. Y en cada lugar, en cada parte del planeta donde es necesario, Esta Conciencia se manifiesta como una lengua del Fuego Divino que sube sobre la superficie de la tierra hasta algunos kilómetros. Las lenguas de este Fuego surgen en cada lugar donde Él está ayudando a Sus discípulos. Es suficiente sólo llamarlo a Él.
¡Sí, éste es El —el Fuego Divino— Que hace temblar de miedo a los pecadores, pero Que no tiene la calidad de calor para los virtuosos, Que es lo más Sutil de los más sutiles, Que es la Ternura Suprema, la Beatitud, el Amor Divino para todos que llegaron a ser semejantes en calidad como El y entraron en Él!
O El Mismo entra en ellos, regalando el Amor de Dios, creando con El Mismo un patrón para la sintonización.
Aquellas almas, cuales Él toca de tal manera, pueden oír Sus instrucciones, consejos. Pueden, si poseen las conciencias suficientemente purificadas y sutiles, si pueden estar listos para percibirle a Él, abstrayéndose de los problemas del mundo material.
“Hay 3 etapas de concentración,” dice Sathya Sai Baba. “En la primera etapa, ustedes reciben Mis mensajes en la forma de ondas mentales. En la segunda etapa, ustedes pueden oír Mi voz. Y en la tercera, pueden oírme y también verme. Con la purificación exitosa de la conciencia, ustedes pueden progresar de una etapa a otra.
“…Cuando la mente está inmóvil y silenciosa, uno puede oír la voz de Dios. Cualquiera que pueda limpiar la mente de la ansiedad, las agitaciones y pensamientos puede sintonizarse con la voz de Dios dentro de uno mismo” [11].
…A veces Él asume otra apariencia, más condensada, simplemente de pocos metros de altura. En este caso, incluso las personas que no se han purificado ellas mismas —como las conciencias— a los niveles necesarios pueden verlo.
¡Pero siempre —con cualquier apariencia— podemos reconocerle por Su rasgo distintivo: Su cabellera maravillosa!
Y que nadie piense que mientras Sathya Sai está comunicándose, por ejemplo con el autor de este libro, el resto de Sus discípulos están sin Su atención y vigilancia. No. ¡De Su Morada salen tantas lenguas del Fuego cuantas sean necesarias para satisfacer las necesidades de todos en cada momento! Pues, Él es una Parte íntegra de la Conciencia Universal Primordial. ¡Y Su Poder no tiene límites!
Él dice sobre Él Mismo lo siguiente: “Yo, Sathya Sai de Shirdi, vine de nuevo. Antes Yo estaba ocupado preparando la comida, ¡y ahora Yo vine para invitarles a ustedes a la comida que reconstituye y purifica!” [7].
“¡Yo vine para restaurar el Camino Recto hacia Dios!” [1].
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